El sangrado muscular es frecuente en pacientes con hemofilia. Cualquier grupo muscular puede estar sujeto a sangrado. Cualquier músculo que presente calor, dolor e hinchazón, debe ser tratado con una dosis regular del factor.

Sitios frecuentes de sangrado incluyen el brazo, antebrazo, muslo y pantorrillas. Los niños frecuentemente presentan sangrado en los glúteos o la región inguinal. Otros sitios comunes son los músculos de la pared abdominal y los músculos iliopsoas. Aunque los músculos abdominales no presenten hinchazón evidente, pueden de todas maneras acumular grandes cantidades de sangre.

Los pacientes que presentan dolor en la parte baja del abdomen o en la región inguinal, especialmente con signos de compresión en el nervio, probablemente tengan un sangrado en el ilipsoas. El signo que caracteriza al sangrado del iliopsoas, es la flexión espontánea de la pierna afectada y la imposibilidad de extender la misma sin dolor. Estos pacientes deben recibir una consulta hematológica de urgencia y posiblemente ser ingresados al hospital para observación y recibir múltiples dosis elevadas de factor.