El acceso intravenoso para un paciente con hemofilia es básicamente el mismo que para cualquier otro paciente. Es preferible el uso de agujas de "mariposa" de calibre 23 o 25, especialmente en niños. Sitios a considerar para vías periféricas:

- dorso de las manos

- fosa antecubital (se debe tener
   precaución en niños por riesgo
   a desarrollar síndrome
   compartimental)

- dorso de los pies (bebés y
   niños)

- venas superficiales del cuero
   cabelludo
(sólo en bebés)

Está contraindicada la utilización de las venas inguinales y del cuello a excepción de casos de vida o muerte.

No se debe insertar el IV en la extremidad afectada. La región lesionada no debe ser manipulada, y si es necesario, sólo de manera mínima.